jueves, 14 de noviembre de 2013

Espíritu de comunidad

Hoy día luego de la cena, como habitualmente hacemos en mi casa, conversamos sobre distintos temas, algunos temas nacen dependiendo de lo que haya vivido cada uno en el día, la realidad del país o tan solo lo que surja en el momento. Acá en Chile estamos próximos a las votaciones, por lo que fue lo primero que conversamos, no sale tan fácil elegir por quien votar. Luego de esa conversación surgió otro tema, estaba mi papá en la mesa y le quise preguntar sobre algo que había estado pensando, resulta que durante esta semana me he adentrado nuevamente (no es primera vez que lo hago) en el tema de "Jesús histórico", estudios de científicos e investigaciones que buscan la huella de Jesús en la historia, intentan probar la existencia de Jesús con métodos muy precisos, hurgando en textos y evidencia de distinto tipo, intentando concluir que tan cierta es su existencia desde esa perspectiva. El estado de la investigación no es muy concluyente al respecto, cada autor genera ciertos avances pero no existe una visión unificada dentro de los investigadores. Es así que venía con este tema de hace unos días y le expuse a mi padre lo que había leído y lo que pensaba al respecto. Sucedió entonces que cada uno dio su opinión, mi hermano escuchaba a lo lejos y también hacía comentarios. Repasamos la historia desde la muerte de Jesús y construimos conjeturas sobre el contexto social de aquella época y las posibilidades de que la vivencia de Jesús quedara plasmada en la historia; fue así que de a poco en conjunto empezamos a argumentar cada vez con más fuerza sobre la existencia de Jesús, nacieron ideas nuevas y por un soplo divino, llevados por el Espíritu Santo habíamos superado el cuestionamiento inicial, el tema había quedado zanjado y estábamos ahora compartiendo nuestra Fe en familia

Aquella conversación pasó a ser un momento de comunidad, un momento de compartir la vida y nuestras creencias, un momento de irrupción del Espíritu Santo. La sensación de vínculos fuertes entre nosotros y  arraigados en Dios fue muy especial y constructiva.

Luego de finalizada la conversación saqué más conclusiones, las más importantes no se trataron sobre el "Jesús histórico", más bien fueron sobre la importancia de la vida en comunidad. Que importante es tener la instancia de compartir lo que nos sucede, que importante es tener la confianza con alguien cercano de poder abrir tu mundo interior, que constructivo y unitivo es compartir con quienes te quieren, que importante es que existan vínculos.

Como idea final y de cierre me ha surgido la siguiente conclusión: "el Espíritu Santo sopla aún con más fuerza cuando se está comunidad que cuando se vive en soledad".

La invitación es a que hagamos el esfuerzo de siempre alimentar los vínculos con nuestra comunidad, sea donde sea que se esté, sea con quien sea que se viva y comparta, siempre vivir en "Espíritu de comunidad".

viernes, 8 de noviembre de 2013

Necesito tu sonrisa

Hoy día mientras navegaba por los mares de la internet me he encontrado con una imagen que me ha hecho detenerme a reflexionar, como pueden ver dice: "Necesito tu sonrisa para sonreir". Yo si bien considero que la risa y la sonrisa es algo bueno y saludable (me gusta mucho Patch Adams), nunca había caído en la cuenta de que alguien puede necesitar mi sonrisa como un elemento vital para su vida. 

Me imagino que muchas veces has visto como una sonrisa puede cambiar al que se encuentra en frente, quizás tu estabas mal y una sonrisa te alegró y cambió el día por completo, imaginemos cuánto podemos hacer con nuestra sonrisa.

Yo creo que la sonrisa expresa el estado del alma, la felicidad que habita en el interior y como consecuencia no habrá sonrisa si abunda la tristeza, la soledad y la desesperanza. La sonrisa es un síntoma de bienestar interior, de paz interior, ahora bien, esa paz no es el resultado de no sufrimientos, como pueden ver en el post anterior (La sonrisa del dolor) la sonrisa habita en el hombre que ha construido un vínculo personal con Dios. Creo que nos corresponde preguntarnos ¿cuán a menudo sonreímos? y más aún ¿hemos incorporado la sonrisa en nuestra vida? esas preguntas nos harán cuestionarnos de forma inevitable sobre cual es el estado de nuestra relación con Dios.

Nuestra sociedad necesita más sonrisas! Vayamos al frente en esta cruzada de amor, en esta cruzada de vida. La sonrisa es contagiosa, salgamos a contagiar!

lunes, 4 de noviembre de 2013

La sonrisa del dolor

A continuación les dejo una producción de canal 13 dedicada a la vida del Siervo de Dios Mario Hiriart, religioso laico e ingeniero schoenstattiano que actualmente se encuentra en proceso de beatificación. Saquemos enseñanza de este hombre para ser mejores personas y llevar a cabo la santidad en la vida diaria. Si quieren un poco más de información sobre Mario los invito a hacer click  Aquí.